La mezcla de las culturas que lo conformaron está presente en cada rincón de la isla, así es Zanzibar.
Una herencia hindú y árabe. Las puertas de Stone Town dicen mucho del pasado comercial de la isla, sobre todo, del origen de sus habitantes, llegados por mar desde la península Arábiga y la India. De madera, con relieves y tachonadas con detalles de metal, los portones de las antiguas viviendas de los mercaderes forman parte del patrimonio cultural de Zanzíbar.
Desde el momento en que se pone un pie en la isla hay un aroma dulzón, espeso, que invade el aire son las flores de clavo recolectadas en Zanzíbar, en los tinglados sin puertas de los muelles se acumulan miles de sacos con tan perfumada especie, Zanzíbar es el tercer productor mundial de esta apreciada especie. En el centro de la isla están los jardines de especias, se les conoce así porque no son grandes extensiones de monocultivo, sino que las sombras de los cocoteros funciona como un paraguas vegetal perfecto para que en penunbra, los arbolillos, lianas y arbustos que nos regalan esas suculencias aromáticas crezcan en un pequeño desorden.
Pero no es lo único que podemos encontrar en esta hermosa isla, la Selva de Jozani es el hogar del colobo rojo, un primate endémico de la isla. Esta reserva boscosa además acoge a más de 40 especies de aves y de unas 50 especies de mariposas.
Isla de pescadores, la construcción de barcas de pesca y dhows tradicionales lleva siglos siendo la tarea principal de los artesanos de Nungwi, en el norte de la isla. A las mujeres es habitual verlas trabajar por la mañana, aprovechando las horas de bajamar, recolectando algas, una actividad tradicional de muchos años.
Playas de arena blanca separa la línea de cocoteros del azul del océano. Desde la orilla se contempla como rompen las olas en el arrecife. Zanzíbar se ha ganado el título de ser uno de los destinos más atractivos para bucear y practicar snorkel. En la Reserva de Mnemba, un atolón situado frente a la costa de Matemwe, alberga cuevas y arrecifes de coral en los que viven, el colorido pez león, el pez napoleón, el pez escorpión, tortugas, delfines…y si se contrata una barca que te lleve más allá del arrecife es posible observar tiburones ballena y ballenas yubartas. El norte de la isla ofrece una decena de enclaves para disfrutar de la vida submarina.
Zanzíbar es color y alegría de vivir, se oye cantar a las mujeres que recolectan algas junto a la orilla del mar y a los hombres que apilan cocos en el bosque litoral.
Es realmente un destino que vale la pena visitar!
Playa de Zanzibar

Playa de Zanzibar

esther@kublaitours.com   http://www.kublaitours.com